Brilla en mi, Sol y vuelve mañana, cada día si es preciso, cada vez que surques mi cielo que es tuyo, Sol. Mira lo que haces de esta noche, miralo todo de color, mira cómo todo toma forma cuando vuelas a mi alrededor y dame vida, Sol. Girasol. Planta que soy te sigo y tu energía mueve mi savia, mi razón. Muevo gustoso mi ser hacia donde vayas, libremente, sol. Por que cuando cambiaste mi noche por dia, mi obscuridad por color, mi frio por calor, llenaste mi mente de emotivos momentos, recurrentes, gozosos, de emoción. Así me tienes jugando con la libertad de pensamiento y el saber de una vida mejor. Para que cuando se haga la noche recuerde tu brillo y tus ojos y cuanto quiero hacer latir más fuerte tu corazón. Ahora, con tus poderes, haz de mi cuerpo un templo, un icono, una forma geométrica de devoción. Mil voluntades que habitan mi mente te rinden adoración, como planta, como piedra, como humano que soy, ilumina mi vida, brilla en mi, Sol.
Vida y obra. Diamantes de la razón. Aqui se trata de hacer que las palabras acaricien cual razguño.
jueves, 19 de agosto de 2010
Giro eterno
Brilla en mi, Sol y vuelve mañana, cada día si es preciso, cada vez que surques mi cielo que es tuyo, Sol. Mira lo que haces de esta noche, miralo todo de color, mira cómo todo toma forma cuando vuelas a mi alrededor y dame vida, Sol. Girasol. Planta que soy te sigo y tu energía mueve mi savia, mi razón. Muevo gustoso mi ser hacia donde vayas, libremente, sol. Por que cuando cambiaste mi noche por dia, mi obscuridad por color, mi frio por calor, llenaste mi mente de emotivos momentos, recurrentes, gozosos, de emoción. Así me tienes jugando con la libertad de pensamiento y el saber de una vida mejor. Para que cuando se haga la noche recuerde tu brillo y tus ojos y cuanto quiero hacer latir más fuerte tu corazón. Ahora, con tus poderes, haz de mi cuerpo un templo, un icono, una forma geométrica de devoción. Mil voluntades que habitan mi mente te rinden adoración, como planta, como piedra, como humano que soy, ilumina mi vida, brilla en mi, Sol.
jueves, 12 de agosto de 2010
Fosforo

A partir de un sueño trajo la noche y me la brindó. Se escapó de pronto, en un día aciago, en un estigma, en un recuerdo malsano que la intoxicó. Yo le brindé mi mundo y mis versos, no pude más que dejarla tocar mis secretos. La convertí en mi día y mi razón, en alimento del tiempo, en sinónimo de la emoción. Efímera, a la siguiente noche me secó. Siendo hoja seca me dejo volar al destino, sopesando días, extremando cuidados para mi corazón. Y la dejo libre, me pierdo todo lo hermoso que me mostró. Me quedo con su recuerdo y espero, ansioso, que vuelva para siempre, sólo como se me apareció.
domingo, 1 de agosto de 2010
Blanco ciego

Prisionero soy, arrasto cadenas y nombres. En la libertad de un sueño, miré mi sol en tu mente; me vi rompiendo una noche; me supe dueño del tiempo, contigo. Pero arrastré cadenas, me volví a mi encierro embriagado por el miedo. En mi celda, guardándome de todo mal, pensé escuchar un secreto pero mi soledad y mi encierro, mi corazón entero, decidieron guardarse en el viento de la introspección y, como siempre, guardarlo todo en silencio.
Penosamente, fue mi encierro volitivo. Así lo quise yo, así se lo brinde a la vida, a mi vida, asi jugó mi pensamiento. Yo sabía volar tan alto como tu, libertad, yo sabía querer que todo me apareciera perfecto, y lo tuve todo y lo deguste placentero, me supe en el cielo y en la navidad y en un verano eterno. Y no fue así y se me acabó lo incompleto, no era para mí, no llegó a su tiempo. Lo muy poco que quedó de mi corazón lo defendí con recelo, lapidado, herido casi hasta la extinción, cerré mis brazos despacio y me protegí completo. Reviví mi corazón gracias al tiempo. Me quedó claro que siempre quise vivir, aun conjurando, aun entre las piedras de una nublada razón que finalmente se convirtió en encierro. Lo cerré tan fuerte que no lo dejo salir sólo para protegerlo.
Prisionero estoy, guardado en la celda de no saber cómo decir lo que siento. Formulando hilaciones de palabras, esquivando todo lo que se me presente nuevo. Tengo miedo de soltar todo lo que siento por ti, libertad, que me llegas a manera de amor, que te enseñas a mis ojos como lo más bello. Yo, atrapado por mis propios desencuentros, atropellado por lo que no soy, no puedo encontrarme, no se cómo se viven las cosas fuera de mi encierro. Olvidé hasta decir lo que se pueda decir, lo olvidé por completo.
No se, libertad, explicarte como gusté de probar tu mundo, tu y nadie más me provocas salir de mi encierro, tu que me llegaste como en un sueño. Por que cada que te pienso, cada que cierro mis ojos y estás en ellos, me sé un hombre nuevo. Bríndame, libertad, mi albedrío de nuevo. Acércate como anoche, despacio, a tiempo, suavemente abre la cárcel que son mis brazos y dejame abrazarte por completo, dejame sentir, violentamente, tus besos. Viveme con paciencia y fe, que te ruego, desde lo más profundo de mi cárcel lo prometo, la llave de mi tiempo eres tu, tu eres el sol que yo veo aquí dentro.
lunes, 19 de julio de 2010
Tiempo-Espacio

Entre la inmensidad agoté el tiempo. Todo se sucedió tan rápido que no pude comprender cómo fue que llegué hasta aquí, zona de paz, zona de sueños. Me quedé mirando un punto en el espacio, el iris de tus ojos, un agujero negro. Me transporté a otro universo, sin pensar, acaso sin quererlo. Todo me parece cercano, me aparece resuelto; nueva forma soy cuando pulsa mi corazón, como ente estelar, en esta extraña bóveda; todo me parece perfecto. Todo y nada se sucede pero, poco a poco, todo quiero saberlo. No se si caminar o dejarme volar, nada de lo que hago me viene a voluntad, no se cómo describir que todo lo veo hermoso estando aquí dentro. Quiero regresarme a mi realidad a verlo todo desde esta óptica, y no puedo. Extraño campo, magnético, me lleva y me trae mientras me pierdo en tus ojos. Sólo así me puedo explicar cuántas ganas tengo de adentrar mi vida y dejarla completa en el cielo que llevas dentro.
Yo, de tierra, no puedo más que quedarme perplejo. No soy más que lo que siento. Quiero adelantar la inmensidad al tiempo y, entre tantos mundos que llevas dentro, devenir en cuento. ¡Big Bang!, quiero llegar al centro; ¡quiero saber tanto como pueda este encuentro! Por que cuando puedo navegar lo eterno, me concentro, me convenzo: todo se ve hermoso aquí dentro, en tu universo…
domingo, 27 de junio de 2010
Quiromance

Frente al destino, algo que forjar. Lo conseguido y lo que vendrá. Toma mis manos despacio y comienza a leer, gitana, dime que no te amo, miente para comenzar. Muchas líneas dispar. Mis manos al frente se entregan a tu manera de interpretar.
Son terciopelo tus manos al acariciar, llevas mi vida en palabras protegidas por el azar, puedes hacerme un poema o discurso, o temblar, puedes hacer que la vida se envuelva en recuerdos, en ideas, en lamentos o hacia atrás. Tu mirada, cauta, esquiva estos ojos que te dicen más. Dime que nada es cierto, gitana, dímelo sin pensar.
Línea de la vida que ha de rondar, fuerte como venga, fuerte nada más, vigoroso encanto soporto y conllevaré; línea de la mente, larga para comprender. Educado al tiempo no puedo mentir, si lo dices lento me enamoro más, por mirar tu boca, al escucharte nomás; enséñame a leer lo que sientes, gitana, muéstrame la verdad.
Nada de lo que digas te creo, gitana, por que no me puedo dejar de enamorar, si tus manos al Monte de Venus, o si los hijos, o qué más da. Tu sabes avizorar, no por las manos, ni por los ojos o por mi forma de estar, sabes muy bien, magyar, que hace mucho que te veo y me provocas suspirar. Más que decírmelo todo, gitana, más si quiera que interpretar, sabes con tacto bendito todo lo que te quiero dar; para la noche una luna blanca y el aire y mi vida, para las tardes mi voluntad; mírame con verdad, envuelve tu vida en la mía, déjate idolatrar…
domingo, 14 de marzo de 2010
Juego de ti y de mi

No te pinta la vida en mí pero te recuerdo como lo más gozoso que habré de vivir. En una tarde de un jueves, con el altar que te serví, con las copas en el suelo y, sobre la mesa, flores de jazmín; como perfumando el tiempo con el aroma de la mañana en que te conocí. Así son las mañanas de abril, las tardes de mayo y las lluvias por fin.
En secreto me pido a gritos “¡no tomes más de mí!”. Tan impersonada en alma como encarnada en mí. Alada por las tardes simbolizas, ángel, un secreto a voces –de esas que escucho cuando sueño-, mi vida al fin. Así, tan despacio decido probarte cuando me pruebo a mí. Por que el tiempo aquí es secreto; viene y va para ti, huye y brinda para mí. Me hago tuyo cuando me hago parte de ti y despierto del sueño-juego de ti y de mí. Y estás aquí. Y te contemplo. Y estás más aquí.
Eres todo lo que no conozco y lo que no conozco de mí. Y sigues aquí, en mi mente, en mi espacio, en mis ojos cerrados y la lluvia parca del verano cuando devienes en mi mente, en el secreto sordo al dormir y en su despertar aciago y en queriéndome volver a dormir; para tenerte más cerca, sueña mi tiempo contigo y para ti.
El amanecer, la tarde, el sueño, el aire; todo eso se me significa por ti. Todo tuyo así soy; todo tuyo he sido esperándote mesiánica, todo tuyo seré sabiéndote eterna. Así juego del tiempo juega conmigo y de mí. Despierto y duermo con el sueño de ti y de mí. Como ahora que te amo, amé y amaré, este segundo eterno va y viene y para siempre me hace feliz, todo siempre como mañana de abril.
Hoy te pinta la vida en mí; bríndate mi sueño, juega con mi juego y, cuando regreses, hazte parte de mí.
lunes, 22 de febrero de 2010
Pic-nic

Mil cerezos te regalé esa tarde. Galería de otoño para los demás. Se arrastró mi vida en tus manos y la paleta de colores que fue ese espacio acabó por permear. Se metió el paisaje a tus ojos, hasta más allá. Intenté fugarme, para contemplar. Me atrapó tu vista, me agarró tu forma de observar; y se metió el paisaje y la niebla y la nieve en tus ojos, como por impulso, como para ahondar. Yo metí mi vida en un grito, yo guardé esa tarde para amar; yo te ví buscando lo que fuera verdad.
Comenzó para soñar. Te encontré de madrugada, a la vera de tu hogar; quinientas millas para andar. Aplanamos el rumbo y el norte mientras te veia dormitar; acaricie tu pelo y tu mano y tu mente para arrullar. Manejé el momento y el auto y la irrealidad. Comenzó soñando por que se hizo para soñar.
Escogí un lugar que pareciera eterno y decidí aparcar; tome las flores y la canasta y las mantas para acampar. ¿Cuántas veces dije amarte sin hablar? Dije lo que quise decir por que no había más que saber estar. A tu lado se volaba el tiempo y parecía escurrir, a tu lado apareció esa vida para compartir. Y ahogamos el silencio al conversar, desprendidos, sabíamos hacer una nueva realidad, con palabras, con ejemplos, con el saber platicar. Toma y daca, los piropos nos surgieron así, nomás. Cuando la tarde pintó la escena, me volteaste la cara, me sorprendiste, me comenzaste a besar. Se convirtió en eterno el lugar; mil cerezos a nuesro lado te regalé, guardé mil palabras para decirte por que no había porqué y nos abrazamos tanto que nos fundimos en el pasto como fusionándonos con el lugar, para dejarlo eterno en nuestras almas al saber ahondar.
Cubierto de tí te descubrí, mujer. Entré a tu alma por tus ojos, como en el reflejo del paisaje que nos vió adentrar y me guardé en tu alma, un segundo nada más y solté el grito que tanto guardé: "te amo" con fuerza, Te amo mil veces grité, en tu alma, enmedio de tu ser. Y me salí a mirar, me salí del trance para hacerlo realidad. Te besé despierto, te besé soñando y amarré tu cuerpo con mis brazos. Y así como el paisaje nos pintó paradisíacos, así guardé esa tarde para siempre, para cuando tuviera aun más ganas de quererte.
Ahora que me pides que te cuente mi verdad, deja escapar en tu alma mi grito, deja insondables mis palabras por piedad. Vive mi voz contigo. Vive para soñar. Que no se pierda en tu mente lo que sembré en tu alma cuando me dejaste entrar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)